Una gran parte de los catalanes piden irse de España, y el modelo actual territorial de autonomía que España utiliza es “insolidaria, no integrada y poco eficaz”, en palabras del constitucionalista Eliseo Aja. El ex-jefe de estado del Catalunya (el artículo es de 2015) Artur Mas quiere independizarse de España, y mientras la opinión se mezcla entre todos los ciudadanos, todos están de acuerdo en que hay que hacer algo: ¿debería España reformar o debería Catalunya independizarse? Es la cuestión clave a considerar es si los catalanes independentistas de nuevo cuño ¿quieren irse de España o de esta España? Las cifras no mienten, los catalanes separatistas ahora superan los tradicionales, y aparte de esto, hay muchas otras diferencias entre la provincia y el estado. Como Lluis Ferran Requejo, catedrático de Políticas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, dice, “hay una desconexión psicológica.” Así recomiendo que Catalunya se independice de España, porque esta provincia merece la autodeterminación por el creciente respaldo de la independencia en Catalunya y también a la economía y socialmente.
Sugiero que Catalunya se independice porque una creciente mayoría de los catalanes quieren la independencia. ¿Cómo se explica que el apoyo a la secesión se haya duplicado en los últimos dos años hasta llegar al 45%? Ahora, incluso el partido de las élites económicas, Convergencia i Unió, apoya el indepentismo. Hay un problema social, una grave desconexión que ha dicho el aserto de Ortega y Gasset, que “lo que nos pasó y nos pasa a los españoles es que no sabemos lo que nos pasa.” Estas reivindicaciones de independencia se llevaron los Catalanes desde hace mucho tiempo, desde los desde los orígenes prehistóricos de Catalunya.
En cuanto al argumento económico, es menos arriesgada que cuando el Estado soberano necesitaba ejército, moneda propia, porque Catalunya estaría bajo el paraguas de la UE. Gracias a la crisis económica, se abrió a la secesión una ventana de oportunidad. La crisis hace que muchos se aferren al sueño de un país nuevo, esto se da mucha esperanza. Desde hace mucho tiempo, los nacionalistas pronosticaban que los problemas económicos y sociales desaparecerán con la independencia. El déficit de infraestructuras ha fomentado un sentimiento de injusticia que ha alimentando la causa independentista, y los peajes, prácticamente insoslayables, han encendido una pasión que lucha para la independencia. Con la separación, los catalanes mejorarán no solo su riqueza, sino también su bienestar.
Los opositores de independencia dicen que no le falta independencia porque España tiene “conllevanza,” como decía Ortega, o la pluralidad interna. Y tal vez estas reformas aumentan peligro de peorar en la división social que ya está en Catalunya. Claro, hay caminos dispares para reformar el estado sin lograr la independencia Catalunya. Quizás el Senado puede estar en Barcelona, en vez de solo uno escaño. La Constitución se hizo sin saber cuántas autonomías iba a haber, así quizás tiene que modificarlo. gracias a que la crisis económica ha abierto a la secesión una ventana de oportunidad. “La crisis hace que muchos se aferren a la ilusión de un país nuevo.
Claro, Catalunya se reconoce por culparse sus propios problemas en otros lugares, atribuye estes problemas a tantos siglos de colonización española. La historia ha dividido las culturas de España y Catalunya y por eso hay una grieta irreprensible entre los dos. En esta pareja mal avenida, España es un novio autoritario e irresponsable que se niega a conceder la separación a una Cataluña moderna. Los catalanes se sienten como son los únicos forzados a pagar los peajes de las autopistas, los únicos que cumplen su parte. Seguir así ya no es una opción viable, Catalunya reinvindica un mejor trato. La tensión cultural se parece “como si España y Cataluña emitieran en distinta longitud de onda, como si vivieran en planos separados,” como el autor José Luis Barbería dice. Debe empezar reformas constitucional y estatutaria, un referendo pactado, decisorio y de ámbito catalán.
Hay muchos diferentes caminos que podemos elegir: federalismo, cooperativismo asimétrico, autodeterminación, confederación, pero sólo el tercero es la opción correcta. Hay una enorme división económica y social entre catalanes y españoles. Esto se extiende, culturalmente, siglos, y el pueblo catalán está harto, merece la independencia. Los catalanes siguen siendo tratados injustamente económicamente, lo compararía con el tratamiento británico de los colonos; ¿Cuándo será el Motín del té de Barcelona?
Preguntas: ¿Crees que Catalunya merece la independencia? ¿Pueden los esfuerzos del gobierno cambiar la brecha entre Catalunya y España hasta el punto en que la mayoría de los catalanes quieran permanecer en España?
Pienso que Catalunya debe ser independente, porque ahora su dinero esta fundado muchas proyectas en Castilla, y menos en su propio territorio. No es una problema sobre la brecha, es de la economía y de soberanía. La gente catalán identifica a ciudadanos de un país independiente, y de las reglas del Naciones Unidas, tiene el derecho de gobernarse.
ResponderBorrarYo creo que Catalunya merece la independencia porque necesita a preserver su cultura y España es en in crisis económica. Yo no pienso que el gobierno puede cambiar la brecha porque las catalonias so muy serio sobre su causa.
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