jueves, 13 de abril de 2017

No más hablar: México no necesita Trump para prosperar

Zach Lowy
Profesora Fernandez-Ulloa
4/13/17
No más hablar: México no necesita Trump para prosperar
Artículo: http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/01/actualidad/1485975438_166861.html
El gobierno mexicano ha hecho todo lo posible para negociar con presidente Donald Trump, pero no vale la pena tratar de llegar a un acuerdo entre los EEUU de Trump y México. Nunca existió la posibilidad de negociar un acuerdo mutuamente ventajoso sobre los temas que decía Trump a México, porque “sus exigencies desafiaban toda lógica legal y económia,” como el expresidente mexicano Ernesto Zedillo dice en su artículo “México puede prosperar sin Trump.” Desde el principio, la campaña de Trump y sus discursos reflejaron que nunca había la posibilidad de llegar a un acuerdo entre los dos países, ya que su historia de mentir y no preocuparse por los hechos- equivocadamente piensa que una balanza positiva para México significa la transferencia automática de puestos de trabajo de los Estados Unidos a México. Sin embargo, México puede prosperar sin Trump, y debe dejar de trabajar con Trump, y en cambio, trabajar por sus propios intereses, y no de Trump.
Lamentablemente, la administración de Trump ha dejado claro que no quiere trabajar con México, sino que quiere que el gobierno de México se adapte a sus caprichosos deseos. Parece que Trump ignora la mayoría de los hechos, y sólo usa los que se adaptan a sus prejuicios: cree que la balanza comercial entre México y los EEUU produce unas ventajas para México. Esto es falso. Además, Trump no tiene en cuenta varios cambios económicos y tecnológicos en el mundo en sus proposiciones. Por un lado, los nuevos desarrollos en tecnología y transporte han influido en el comercio, creando complejas cadenas de suministro a bajo precio. Para añadir, Estados Unidos ha sido el principal beneficiario de esta nueva cadena de producción, y mientras acabar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo cual Trump quiere hacer, tendría efectos terribles para la economía mexicana, también tendría un gran costo para la economía americana, de acuerdo con el artículo. Parece que Trump nunca ha escuchado el dicho “No tires piedras sobre tu propio tejado.”
           A la oposición que dice que, aunque Trump no está cooperando, todavía tiene que tratar de negociar un acuerdo con los Estados Unidos, mi respuesta es que no necesita hacerlo. Aunque Trump no quiere trabajar con México, México no necesita la ayuda de los Estados Unidos para que prospere, por lo que sería una pérdida de tiempo negociar con su vecino del norte. La cancelación del TLCAN podría compensarse con las políticas adecuadas. Tal vez la nueva administración hubiera querido dañar la economía mexicana al acabar al TLCAN, pero es sólo una herramienta para el crecimiento económico.
Mientras el gobierno de Trump está cerrando sus fronteras, él de México hay que abrirse los suyos. En su artículo, expresidente Zedillo adopta una perspectiva de mercado libre y de fronteras abiertas, muy diferente a la de Trump. Para asegurar a las empresas multinacionales, desea que su gobierno siga con las puertas abiertas y que no vaya a decirles dónde ni cómo deben producir. México debe crear condiciones nuevas que mantengan e incluso refuercen su posición como un gran sitio para que las empresas vengan.
A propósito de las barreras al comercio que Trump ya ha amenazado que impusiera con México, el gobierno mexicano debe utilizar todos los instrumentos legales posibles para oponerse a cualquier actuación ilegal que haga el gobierno americano. En cuanto al muro fronterizo que Trump ya ha dicho que quiere construir, no hay nada que el gobierno mexicano pueda hacer para prevenirlo, pero no debe permitir que el muro exista ni un centímetro en territorio mexicano ni pagar un centavo de él.
La cancelación de TLCAN dañaría la economía mexicana, pero estas consecuencias negativas podrían ser superadas con las políticas correctas. Estas políticas son opuestas a las de Trump, deben abrir fronteras a las empresas multinacionales y dejar que el libre mercado siga su curso.
Finalmente, construir muros es contraria a la lógica económica, no hay más que debatir con un presidente que cree en estos terribles principios. Es mejor levantar muros dañinos que sostengan un mercado laboral eficiente que fomentar el desarrollo de un mercado negro de trabajadores ilegales. Si México se niega a negociar con Trump, se recordará en el lado correcto de la historia. Hasta que el gobierno americano presente una lista seria y definida de cuestiones relacionadas con el TLCAN que tenga en cuenta los intereses de los dos países, México no debe negociar más con los EEUU.
Preguntas: ¿Creen que el gobierno mexicano debe seguir trabajando de llegar a un acuerdo con el gobierno estadounidense? ¿Trump tiene algún razonamiento para hacer un muro fronterizo con México? ¿Qué creen que debe hacer México en respuesta a que los Estados Unidos intentaran acabar con el TLCAN?

miércoles, 1 de marzo de 2017

Hay que proteger los ambientalistas

El pasado enero, Isidro Baldenegro López, un activista indígena dedicado a la lucha por la preservación de los bosques de pino y roble de la Sierra Madre de México, fue asesinado, cómo el artículo del New York Times dice. Además, el asesinato es el segundo de un ganador del Goldman Environmental Prize, un prestigioso premio que reconoce de los defensores del medioambiente, en menos que un año. El pasado mes de marzo hombres armados mataron a Berta Cáceres, quien mobilizó al pueblo lenca de Honduras contra los planes de construcción de una presa. Este segundo asesinato destaca los peligros que enfrentan los ambientalistas en América Latina, donde la minería, el sector energético, los negocios agrícolas y los intereses forestales han generado violentos conflictos con las comunidades locales. Los gobiernos latinoamericanos tienen que proteger los ambientalistas por crear espacios seguros donde la gente pueda protestar contra las empresas que dañan nuestro medioambiente y organizar movimientos que estén libres de persecución.
Suplico que los gobiernos mexicanos protejan activistas ambientalistas por crear espacios seguros donde ellos puedan protestar contra la tala, las petroleras y cualquier industria que dañe el medioombiente. Más allá, estos activistas están desempeñando un papel muy subestimado pero también importante: cuidarse por los intereses del medioambiente. Muchas ambientalistas en Latinoamerica trabajan para proteger los especies en peligro, pero se encuentran cómo un especies en peligro. Casi tres cuartas partes de las muertes de activistas ambientales en todo el mundo sucedieron en Centroamérica y América del Sur, según un informe de la organización Global Witness, que analizó 116 asesinatos en 2014.
“El asesinato de Isidro Baldenegro López es una trágica ilustración de los peligros que enfrentan quienes dedican su vida a defender los derechos humanos en América Latina, una de las regiones más peligrosas para los activistas”, dijo Erika Guevara-Rosas, directora de Amnistía Internacional para el continente americano.
Las compañias en la industria de la tala y el petrolero están dañando el medioambiente con la contaminación y los desechos, pero tambén están dañando los derechos humanos.
Debido a los conflictos violentos que llevaron estas empresas, Baldenegro tuvo que abandonar su comunidad en la parte sur del estado de Chihuahua, dijo Isela González, la directora de Alianza Sierra Madre, una organización que trabaja junto a los Tarahumara, un etnia indígena, para proteger sus derechos territoriales. Baldenegro fue encarcelado por 15 meses bajo cargos falsos de drogas y armas que finalmente fueron retirados.
Desafortunadamente, muchos de los Tarahumara, incluidos Baldenegro y su familia, tuvieron que irse de sus comunidades tras las amenazas de hombres armados que llegaron a limpiar el bosque para plantar marihuana en las montañas.
Susan R. Gelman, presidenta de la Goldman Environmental Foundation, le dio un llamado a las autoridades mexicanas para que encuentren y juzguen a los asesinos de Baldenegro.
“Desgraciadamente, muchos gobiernos no están creando espacios seguros donde la gente pueda expresar su disidencia y organizar movimientos que estén libres de persecución y ataques violentos”, dijo Gelman.
Los opositores no creen que las activistas ambientalistas merezcan espacios seguros porque sólo se quejan sobre el cambio climático y no están protegiendo la gente de los países. Tal vez no están peleando una guerra, pero están sufriendo. Están específicamente eligiendo como objetivo y matando por luchar contra la tala y la petrolera. Estos ofensas no son campañas y comerciales, son violaciones de derechos humanos, y por eso los activistas tienen que ser protegido por los gobiernos latinoamericanos, deben tener espacios seguros para hacer su trabajo.
Antes, pensaba que los ambientalistas necesitaran espacios seguros porque desempeñan esfuerzos necesarios y heroicos. Ahora, pienso que los ambientalistas necesitan protección del gobierno porque están en peligro. Están en peligro porque trabajan para un mejor medioambiente, y es necesario que el gobierno asegure seguridad a los activistas.
Además, las activistas no sólo están luchando por la gente del hoy, están luchando por la gente de mañana, nuestros hijos, nietos, y sus bisnietos. El cambio climático daña todos los personas, y tenemos que promover la lucha por un mundo mejor y más sano. Esto involucra elogiar los activistas que luchan, protegerles de peligro, y trabajar juntos para mantener un medioambiente más fuerte.


Preguntas: ¿Debe el gobierno intervenir y proteger a los ambientalistas?
Si el gobierno interviene, ¿se debe a la responsabilidad legal, moral o política?

¿Están los activistas ambientalistas haciendo lo correcto en protestar contra estas empresas?